Fuente: Encuesta de Invierno OBSAM
2004.
La evolución
histórica de la movilidad de la isla mostraba un predominio absoluto de la
cultura del automóvil privado y un abandono de las oportunidades de los medios
de transporte alternativos. Los servicios de autobús regular de la isla
presentaban enormes carencias en cuanto a horarios, frecuencias y calidad, lo
cual, en círculo vicioso, impedía que el autobús se convirtiera en una
alternativa real a la movilidad cotidiana.
El panorama de
los servicios de autobús durante el verano era también desolador, a pesar de que
la población sin automóvil aumentaba con la incorporación de los
turistas.
Esta
alta dependencia respecto al automóvil y la fuerte componente
turística de la isla, con la correspondiente demanda de transporte aéreo de
larga distancia, convierten a la movilidad en una de las facetas más críticas de
la sostenibilidad en un territorio declarado Reserva de la Biosfera en
1993.
En ese
contexto el Consell Insular de Menorca impulsa un cambio en los
servicios de transporte colectivo de la isla y promueve lo que se
podría denominar como “nueva cultura del autobús”, cuyos objetivos
serían los siguientes:
- Facilitar
alternativas de transporte colectivo al uso del automóvil.
- Contribuir a
la inclusión social de la mitad de la población que no es autónoma respecto al
automóvil.
- Favorecer la
movilidad de los residentes y los turistas en medios de transporte de menor
impacto ambiental y social, generando una menor presión sobre el territorio y
las infraestructuras.
- Reducir los
problemas de saturación del viario y el aparcamiento en los lugares de
concentración de personas.
- Reducir la
inseguridad vial.