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Las claves del proyecto
 
LAS CLAVES DEL PROYECTO
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1. ¿Cuál es el elemento clave de la tecnología de aportación de calefacción y agua caliente sanitaria en edificios de viviendas mediante acumulador solar estacional y bombas de calor?
Su posibilidad de elevar la eficiencia final de la bomba de calor debido a que ésta dispone como medio de captación de un gran acumulador estacional que es calentado constantemente a partir de la radiación solar. Con ello se consigue que la eficiencia sea superior a los sistemas de geotermia de baja entalpía y como no, mucho mayor que las bombas convencionales. Según los cálculos teóricos, el mejor de los sistemas de suministro de calor en cuanto a eficiencia energética y también en cuanto a cuota de energía renovable utilizada.

2. ¿Qué problemas plantean las bombas de calor sin este sistema?
Generalmente, la energía para calefacción se realiza a través de la obtención de calor mediante la quema de combustibles en calderas. El combustible más generalizado es el gas natural. La bomba de calor es otra opción muy importante. Esta tecnología usa electricidad para su funcionamiento y su rendimiento es superior a la obtención directa de calor por efecto Joule. Sin embargo las bombas de calor presentan serios problemas cuando la temperatura del ambiente exterior es severa (inferior a los 5?C). Cuanto más bajas son las temperaturas del exterior, mayor problema tiene la bomba de calor para captar el calor ambiental. Si las condiciones climáticas son muy adversas, el sistema de calor puede llegar a ser totalmente ineficaz.

3. ¿Funciona bien en todas las latitudes la bomba de calor con el nuevo sistema?
Sí. Actualmente en el Norte de Europa se están haciendo actuaciones orientadas hacia sistemas de captación de calor solar, a pesar de la escasa radiación de las latitudes septentrionales y climas más fríos, la apuesta por la acumulación de calor solar es absoluta.

4. ¿Y en nuestra región?
Es posible llegar a porcentajes superiores al 80% en cuanto a autosuficiencia termoenergética en cualquiera de los países del arco mediterráneo. Sin embargo los retos de esta nueva no se han abordado en latitudes meridionales, a pesar de que son una solución a una cobertura masiva de la demanda de calor en partir de energías renovables.

5. ¿De qué elementos se compone un sistema de este tipo?
En primer lugar un depósito de grandes dimensiones para la acumulación de agua caliente. Este depósito debe estar cerca del edificio, y sería recomendable que estuviera dispuesto en el subsuelo del mismo edificio, en una parte de la zona que normalmente está destinada al aparcamiento de vehículos. Este depósito estaría debidamente aislado para frenar el flujo de calor hacia el exterior. En segundo lugar, el sistema de aportación de calor solar, basado en baterías de captadores solares térmicos, emplazados principalmente en la cubierta de los edificios es la fuente principal de energía que será redirigida hacia el gran acumulador estacional. La Bomba de calor representa el corazón del sistema, ya que se encarga de bombear el calor desde el depósito estacional hacia los diferentes usos requeridos por los usuarios. Las configuraciones posibles para el aporte de calor pueden ser varias, desde una bomba de calor centralizada hasta un sistema primario solar con bombas de calor individuales. Finalmente, el sistema de distribución de calor es la red de conductos que permite realizar el trasvase de calor desde la captación solar, posterior almacenaje temporal y al uso final.

6. ¿Qué se necesita para que todo funcione perfectamente?
La máxima integración de estos tres subsistemas (captación solar, almacenamiento, gestión con bomba de calor) en un nuevo sistema final.

7. ¿Qué complicaciones técnicas presenta su instalación?
Ninguna. La instalación presenta una barrera tecnológica muy baja y la máxima dificultad se prevé en la ubicación del almacén térmico en el subsuelo, es decir, en la obra civil. No obstante si se realiza un modelo a escala, el nivel de exigencia es similar al de una obra de climatización convencional.

8. ¿Siempre debe ir en el subsuelo el almacén térmico?
No, puede ir en las cubiertas. Una acción que sin duda beneficiarían la implantación del sistema sería una normativa sobre el uso de las cubiertas de los edificios, ya que en ellas se presenta la mayor oportunidad de capturar energía libre –hoy ampliamente desaprovechada.

9. ¿Quiénes serían los principales beneficiarios de la extensión de este sistema?
Los propios consumidores de energía térmica para la calefacción y ACS ya que su consumo de energía asociada a la demanda de calor se vería disminuido sensiblemente. La economía desde el punto de vista de la creación de nuevos puestos de trabajo para la instalación y el mantenimiento. También las compañías eléctricas ya que requeriría una potencia eléctrica mucho menor para el funcionamiento de todos aquellos sistemas que actualmente usan electricidad. Y, sin duda. el medio ambiente por la disminución de las emisiones de CO2 que supondría la implantación de estos sistemas de forma generalizada.

10. Si esta generalización se produjera ¿qué ahorro se podría llegar a obtener?
Si este sistema se extiende en los próximos 50 años a la mayoría de edificios, el ahorro de energía total a nivel europeo representaría más del 10% de toda la energía consumida.